Participio presente 

Los participios de presente se forman con los sufijos -ante (amante) y -iente (durmiente) y expresan un significado activo (amante > la persona que ama; durmiente > la persona que duerme).

A diferencia de los participios pasados (amado, dormido), tienen un uso restringido. En ocasiones, funcionan como nombres: amante, delincuente, dependiente, etc.

En registros formales, los participios de presente se usan en construcciones que modifican a nombres, de forma equivalente a las oraciones de relativo.

– Un dato personal es la información concerniente a individuos concretos.
> que concierne a individuos concretos

– Debes informar y garantizar el ejercicio de los derechos pertenecientes a los titulares de los datos personales.
> que pertenecen a los titulares de los datos personales

Infinitivo (simple/compuesto)

La mayoría de los verbos que expresan sentimientos o reacciones emocionales (gustar, odiar, agradecer, lamentar, etc.) se construyen con infinitivos cuando coinciden el sujeto del infinitivo y el del verbo principal. En caso contrario, se construyen con la estructura: que + subjuntivo.

– Lamento darte esta noticia.
> yo lo lamento y yo te doy la noticia

– Lamento que no puedas venir a la fiesta.
> yo lo lamento y tú no vienes

En los contextos en que es necesario el infinitivo, podemos usar un infinitivo simple (hablar) o compuesto (haber hablado).

Usamos el infinitivo simple para expresar eventos simultáneos o posteriores al tiempo del verbo principal. En cambio, usamos el infinitivo compuesto para expresar eventos anteriores al tiempo del verbo principal.

– Lamento no poder ir a tu fiesta.
> la fiesta es ahora o más tarde

– Lamento no haber podido ir a tu fiesta.
> la fiesta ya ocurrió

Asimismo, usamos el infinitivo compuesto de forma independiente, como réplica a algo que ha dicho el interlocutor.

Mediante esta construcción expresamos una recriminación: algo que nuestro interlocutor debería haber hecho y no hizo.

– La cena está fría.
– Pues haber llegado antes.
> deberías haber llegado antes y, de ese modo, habrías encontrado la cena caliente

Gerundio

Al igual que el infinitivo (hablar) y el participio (hablado), el gerundio (hablando) es una forma no personal del verbo, puesto que no tiene marcas de persona en su terminación. Por eso, generalmente se combina con un verbo en forma personal, con el que forma una perífrasis verbal.

Estaba hablando con Luis.
Siguió hablando con Luis.
Viene hablando mucho con Luis últimamente.

Asimismo, el gerundio puede emplearse en otras construcciones para realizar diferentes funciones.

1.- Describir la situación en que se encuentra una entidad cuando realiza una acción.

-Ana llegó a casa llorando.
> Ana estaba llorando cuando llegó a casa

2.- Describir la manera en que se realiza una acción.

– Entró en casa saltando por la ventana.
> entró en casa de esa manera

3.- Expresar una causa o una condición para que se cumpla la acción principal.

Estudiando tan poco (> si estudias tan poco), no aprobarás el examen.
Estudiando a conciencia (>como estudió a conciencia), aprobó el examen.

4.- Expresar un obstáculo que no impide que se cumpla la acción principal.

– Estudiando poco, aprobó el examen.
> aunque estudió poco, aprobó el examen.

Generalmente el gerundio expresa tiempo simultáneo o anterior a un verbo principal.

– Ana llegó a casa llorando.
> mientras lloraba

– Estudiando tan poco, no aprobarás el examen.
> antes del examen, no aprobarás el examen.

Generalmente, se considera incorrecto el uso del gerundio para expresar una relación de posterioridad. En esos casos, se recomienda usar una construcción coordinada con y.

❌ Incorrecto: Nació en Valencia, traslandándose a León a los cinco años.
✅ Correcto: Nació en Valencia y se trasladó a León a los cinco años.

 

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